El Interés Compuesto: Qué es, fórmula y la importancia de la reinversión

Si tienes ahorros, seguro que tendrás mucho interés en hacerlos crecer. Por eso, queremos aclararte un concepto muy importante que puede suponer una gran oportunidad para ti : el interés compuesto.

Qué es el interés compuesto, en qué casos aplica y para qué sirve

A pesar de parecer complejo, el interés compuesto es fácil de entender: es el que tenemos cuando los intereses que vamos recogiendo por nuestro esfuerzo de ahorro también generan intereses. Dicho de otra manera, cuando hablamos de interés compuesto queremos decir que al dinero que invertimos en un principio le sumamos el que éste mismo va generando.

¿Cuándo sucede esto? Cuando los intereses o réditos de la inversión se nos van abonando no al final de un plazo largo, sino año a año o mes a mes. Esa cantidad que recibimos se reinvierte: pasa a formar parte de la inversión y por tanto de la base de cálculo de la rentabilidad que obtenemos periódicamente.

Por lo tanto, cuanto más tiempo dure nuestra inversión más veces vamos a aplicar la tasa de interés / rentabilidad sobre nuestro capital inicial, como así también sobre los ingresos que vamos a ir recibiendo, lo que resulta un crecimiento exponencial de nuestro capital. Ahora bien, la variable fundamental para esta operación es el tiempo. Cuanto más tiempo dispongamos para nuestra inversión, más dinero vamos a acumular con menos esfuerzo.

¿Qué importancia tiene el interés compuesto?

La importancia y la clave del interés compuesto es que el capital crece de forma exponencial, porque lo que hemos de tener en cuenta no es la cantidad inicial, sino partir del resultado que nos ha dado su crecimiento anual, y así, sucesivamente.

El interés compuesto es la fórmula ideal siempre que queramos tener una cuenta de ahorro a largo plazo y también si lo que necesitamos es un producto financiero con el que, aportando pequeñas cantidades al mes, podamos tener una cantidad muy interesante pasados, por ejemplo, diez años.

Pero es igualmente interesante cuando el vehículo de inversión es el crowdfunding, ya que ciertas fórmulas de inversión colectiva permiten obtener rentas o beneficio de forma periódica o con plazos cortos, de manera que si volvemos a invertir el beneficio obtenido en otras oportunidades de inversión, obtendremos el mismo efecto multiplicador que conseguiríamos con, por ejemplo, un depósito bancario con abono periódico de intereses.

interes compuesto formula

Cuándo se aplica el interés compuesto

Una de las aplicaciones más notables del interés compuesto es la que tiene lugar en la inversión en activos de bolsa a largo plazo, los cuales generan algún tipo de interés como, por ejemplo, las acciones bursátiles de empresas que reparten dividendos.

Los inversores largo-placistas proceden a invertir en activos de bolsa durante periodos que suelen exceder de los 20 años. Su estrategia consiste en escoger aquellas empresas con una trayectoria histórica estable y competitiva, las cuales tienen la tradición consolidada de repartir dividendos de manera periódica.

En el momento en que el inversor recibe los dividendos procede a invertirlos lo antes posible o acumularlos e invertirlos en el momento más propicio.

Esto mismo lo podemos trasladar a la inversión por crowdfunding o también la inversión directa en inmuebles en rentabilidad, en los que podríamos reinvertir los alquileres que obtenemos para seguir adquiriendo nuevas propiedades, de manera que aumentemos así el beneficio.

 

Diferencia entre interés compuesto e interés simple

La condición que diferencia al interés compuesto del interés simple, es que mientras en una situación de interés compuesto los intereses devengados se van sumando y produciendo nueva rentabilidad junto al capital inicial, en un modelo de interés simple solo se calculan los intereses sobre el capital inicial prestado o depositado.

Se suele decir, de manera incorrecta, que cuando un préstamo o deposito es mayor a un año se establece el sistema de interés compuesto, siendo interés simple en caso de operaciones a corto, inferiores al año. Sin embargo esto no es siempre así, ya que dependerá de las condiciones pactadas y de la reinversión de las rentabilidades y no tanto de la temporalidad.

 

La importancia del tiempo en la reinversión

Desde una visión a corto plazo el interés compuesto no tiene un efecto rotundo. Su verdadera magia reside en aplicar una inversión a largo plazo. El tiempo es el gran aliado en la inversión a largo plazo.

En la generación de intereses intervienen tres variables: el patrimonio inicial, el tipo de interés o rentas y el tiempo. El capital inicial tiene un efecto lineal, mientras que el tipo de interés y el tiempo forman parte de una función exponencial. De ahí la importancia de invertir a largo plazo.

Ejemplo de Interés compuesto

Un ejemplo práctico para determinar el interés compuesto con un capital inicial de  1.000 euros y una tasa de interés del 5% en un periodo de 5 años, es este:

PeríodoCantidad al inicio del  períodoIntereses del  períodoCantidad que se adeuda  al final del período
11.000 €(1.000 *5%)= 50 €1.000 + 50 €= 1.050 €
21.050 €(1.050 *5%)= 52,50 €1.050 + 52,50 € 1.102,50 €
31.102,50 €55,13 €1.157,63 €
41.157,63 €57,88 €1.215,51 €
51.215,51 €60,78 €1.276,28 €

Como vemos, el interés anual resultante no son 50€ (salvo el periodo inicial), sino que se van incorporando los intereses generados y devengados a periodos posteriores, obteniendo al final de la operación una ganancia o pago de 276,28 €, y no 250€ que sería en una situación de interés simple.